sábado, 21 de enero de 2017
domingo, 4 de diciembre de 2016
ENCUENTRO CON INÉS BACÁN. II CICLO "LAS MUJERES COMO TRANSMISORAS DEL FLAMENCO"
Sorpresa. Esa es la palabra. Sorpresa por varios lados.
Sorpresa gratísima.
Fue la primera actividad del ciclo sobre las mujeres en el
flamenco, que volvemos a hacer este curso en vista del excelente resultado que
dio el curso pasado.
La primera parte fue la entrevista a Inés Bacán (Inés Peña Peña),
que realizó Rafael Cáceres, socio de la Peña y profesor de la UPO. La primera
sorpresa: cómo hablaba Inés. Con calidez, buen humor, sinceridad, humanidad.
Parecía que estábamos sentados junto a la mesa de camilla, a gusto, escuchando
las cosas que nos contaba. ¡Y qué bella su forma de hablar!, el habla de
Lebrija, dulce, delicado, expresivo,… Eso sí que es hablar bien. Y lo que nos
contó, dirigiéndose directamente al entrevistador, en medio tono, con
familiaridad, como si estuvieran en la intimidad del hogar. Habló sobre su
padre el cantaor Bastián Bacán, sobre el papel fundamental de su hermano Pedro
Bacán, el famoso guitarrista (fallecido
en 1997), que ella siente que le acompaña; sobre su familia, las mujeres en
el flamenco lebrijano, sus inicios profesionales, el público,… Además, contamos
con la presencia de un hijo de su hermano Pedro Bacán (por cierto, ¡qué bonhomía
rezumaba!, sello de familia), y pudimos escuchar a través de uno de los 4 CD,s “Noches gitanas en Lebrija”, las voces
de su padre Bastián y de otros familiares de su espléndida saga.
Sin solución de continuidad, como si prosiguiera esa preciosa
entrevista, ese hermoso decir, subió Pedro
María Peña con su guitarra (hijo del guitarrista
y cantaor Pedro Peña, sobrino de Juan Peña El Lebrijano y hermano de Dorantes,
el pianista flamenco), y empezó el cante. Segunda sorpresa para muchos: esa
voz tan especial, llena de sensibilidad y de memoria. Tan original. Tan
lebrijana. Nos regaló soleares, fandangos, tiento-tangos, seguiriyas, bulerías,
cantiñas del Pinini, tonás. Ya con las soleares, una preciosa tanda, encendió
la mecha. Que fue creciendo a lo largo del repertorio clásico, canónico, que
nos ofreció. Por decirlo con brevedad: la esencia del mejor cante lebrijano, lo
que es decir, del mejor cante flamenco. Ese cante tan peculiar, tan original,
con ese mecido, esa especie de retardo que le otorga al cante ese sello tan
propio y tan flamenco. E Inés es, y así demostró, un referente central en la
actualidad, desde ese conocimiento, esa sensibilidad, ese enorme gusto, esa
personalidad con fundamento que ella exhibe. El recital, al que Pedro María
aportó maravillosas falsetas, fue una lección contundente de flamenco, de
estética, de verdades como puños. Hubo momentos para el escalofrío, para el
puro goce, para el recuerdo de su saga de los Pinini sin la que el flamenco no
sería tan grande. Gracias, Inés, por el arte y la verdad. Porque nos has hecho
crecer, y cumplir otro sueño. Agradecer también a Jose y a otros dos sobrinos
suyos (incluido el mencionado hijo de Pedro, ¡y perdón, que no recuerdo sus
nombres!) que los acompañaron en las bulerías y en las cantiñas. Gente joven,
flamenca y también de una valía excepcional como personas buenas. El camino de
los Pinini sigue.
Quiero resaltar al público asistente. Esa es la tercera sorpresa. En el salón de actos del CABD había una genial variedad, cosa que nos agrada especialmente. Gente veterana, pero también mucha gente joven. Por cierto, entre los asistentes, estuvieron artistas como Curro Fernández con su esposa Pepa Vargas, otra lebrijana maravillosa; el cineasta Miguel Ángel Rosales (que acaba de estrenar la película documental Gurumbé. Canciones de tu memoria negra, enorme), el pintor jerezano Juan Carmona Vargas,… También artistas de otro tipo, como el geógrafo más flamenco del mundo, Juan Manuel Suárez Japón, los periodistas Araceli Pardal y Pedro Carrasco (que llevan la web Lebrija Flamenca, superior), o el Secretario del Consejo Social de la UPO, Juan Antonio Martínez, un grandísimo aficionado… Por nombrar solo algunos. Pero sobre todo, los asistentes, que prácticamente llenaron la grada, disfrutaron, aprendieron, se conmovieron. Y quiero recalcarlo: había mucha gente joven, probablemente la actividad, desde que iniciamos esta ruta maravillosa, con más proporción de jóvenes. Echamos de menos a la gente (soci@s) de Utrera que da a esta Peña ese otro sello tan especial; es posible que coincidiera la fecha con alguna cosa allí. Un saludo, por supuesto.
Luego tuvimos la fiestecita en el local El Entramado, donde tenemos la sede de la Peña. La gente trajo viandas, y pudimos echar un rato muy agradable. Charlas animadas aquí y allí, buen humor,… y nuevos proyectos. Por ejemplo, Inés va a colaborar con la socia María José en su proyecto de flamenco en la escuela. ¡Ole otra vez, Inés!
Estuvo muy concurrida. Inés, Pedro María (una delicia hablar con él), los jóvenes flamencos mencionados, muchos socios, gente que venía por primera vez… Colofón ideal. Además, ya cuando mucha gente se había ido, de pronto sonó una guitarra. Estuve charlando en el patio y no pude escuchar, pero por ahí andaba nuestro amigo y socio Dani a la guitarra (ha recibido clases en la Peña, y ahora se ha metido también en las de cante, ¡ole!), también Paco Rey, incluso vi a Kaveh con la sonanta. Cantaron varias personas, entre ellas (¡atención!) una chica alemana que nos visitó por primera vez, nuestra amiga Bea y alguien más. Recuerdo ecos de fandangos de Huelva, de algún cante de ida y vuelta… Pero insisto: andaba de cháchara, ¡no se puede estar en todo! Eso sí: ya al final del todo, nuestro amigo y socio Curro Martínez puso la guinda marcándose unos fandangazos de Paco Toronjo; llevaba no sé cuánto tiempo sin abrir la boca para cantar. ¡Ole, Curro! Todo esto fue la cuarta grata sorpresa de la jornada.
Y muchas gracias a todos: a Inés, Pedro María, su gente, toda la gente que nos acompañó, que volvieron a hacer que los esfuerzos realizados para organizar esto fueran más que recompensados. Por cierto, dar la bienvenida a los nuevos socios, que enriquecen más toda esta magia.
NOTA: En nuestro afán de comprometer a la juventud con el flamenco y promocionar una participación activa, hice un llamamiento para que alguna socia joven se ofreciera para acompañar a Rafael Cáceres en la entrevista, pero en esta ocasión no hubo voluntarias. Por la idiosincrasia de esta peña sería deseable contar con este tipo de participación en próximos eventos, pero sabemos que las cosas que merecen la pena se van tejiendo poco a poco. Como nos enseñó Inés con su cante. Como el flamenco todo. Como el buen vino.
Fernando C. Ruiz Morales
Presidente
José Manuel Díaz "Mibri"
Secretario
lunes, 28 de noviembre de 2016
domingo, 13 de noviembre de 2016
Encuentro con Jesús Heredia
Un principio de la Peña es buscar que cada actividad
sea memorable. Para ello hacen falta dos cosas: la asistencia de gente que ama
el flamenco o que le interesa, que sepa degustar lo bueno, tenga ganas de
aprender y de disfrutar, y todo ello con un buen ambiente, abierto a la
sorpresa, al diálogo y, por qué no, a la fiesta. El segundo ingrediente es la
presencia de artistas o de estudiosos del flamenco con un don especial:
apasionados, inteligentes, conocedores, con memoria, artistas como la copa de
un pino, y comprometidos con el flamenco. En realidad la Peña no elige a esos
artistas, sino que ocurre que son ellos, de alguna manera, los que nos eligen a
nosotros. En los tres años que la Peña lleva de actividad renovada, han pasado
por aquí artistas como Rocío Márquez, Esperanza Fernández, Manuel Romero, Mari
Peña, Miguel Ángel Cortés, Alberto López, Antonio Moya, Angelita Montoya, Pepa
Vargas, Antonio Colchón, Tomás de Perrate, Marta Valparda, Mario de Alcalá, Kaveh
Nassehi, Jesús Ponce, Jesús de la Frasquita, Torombo, Esther Weekes, José L.
Scott, José María de Lepe, Regina, Casto Márquez, Maite Olivares, La Manme y algunos
más, todos selectos. Y estudiosos o activistas del flamenco como J.M. Suárez
Japón, Ildefonso Vergara, Miguel López Castro, Curro Aix, David Colchón, Alberto
del Campo, Rafael Cáceres, Quini Martín,…
Hasta ahora, ha funcionado una especie de magia cada
vez que nos hemos dirigido a alguien del flamenco para pedirle que nos
acompañara. Ha habido una intuición especial, compartida con esos flamencos,
que al final son los que eligen la Peña de la UPO como foro para el arte, el
aprendizaje, la celebración de la vida.
El día 11 de noviembre de 2016 se escribió otra
página preciosa en el libro de la Peña. Jesús Heredia, 83 años, más de 60
dedicado a esto, gitano astigitano y trianero, tuvo a bien regalarnos con su
presencia.
Con la guitarra genial de Kaveh y la percusión
medida de su nieto Moisés Heredia, empezó haciendo la malagueña doble del
Mellizo y del Canario, que remató por abandolaos que me recordaron a Puente
Genil. Luego, la minera, que hizo con la misma letra con la que ganó la Lámpara
Minera en 1992, y la remató por tangos a lo Naranjito de Triana. Después, las
guajiras primitivas, tan distintas de las de Marchena. Bulerías con ecos
jerezanos y gaditanos. Siguió lo festero por tangos. Después soleá por bulerías
recordando a Rosalía de Triana. Una ronda de seguiriyas, donde Triana estaba en
plenitud. Siguió con tonás trianeras. Luego, fandangos naturales, incluyendo
alguna letra improvisada para un chiquillo que estaba entre el público. Y como
colofón, cantes de siega y trilla.
Sabiduría y sabor. Desde esas sentidas malagueñas
llenas de sensibilidad, hasta los cantes con los que cerró, que casi no se oyen
ya, pasando por las sorprendentes y salerosas guajiras añejas, las bulerías que
encerraban la esencia de los grandes tablaos y toda la gracia del mundo, las
tremendas seguiriyas… Una voz que venía de muy lejos, de las más profundas
vetas de la historia del flamenco. Dolor y garbo. Como siempre fue entre aquellos
que tuvieron el flamenco como forma de vida. Jesús es uno de los últimos héroes
de ese flamenco que supo de tablaos, de transmisión directa entre artistas, de
amaneceres flamencos después de toda la noche. Y nos lo demostró con creces.
Entregado, apasionado, sembrado. Es difícil explicarlo: las explicaciones deslucirían
lo que esa velada fue.
Todo esto, con sabrosísimas aclaraciones sobre los
cantes que hacía y con referencias a su propia trayectoria, lo que multiplicaba
su valor. ¡Sabía bien el maestro que estaba en una Peña de gente con ganas de
aprender! En sus disquisiciones salieron artistas como Antonio Mairena, Manolo
Caracol, la Niña de los Peines, Tomás Pavón, los Caganchos, los Pelaos,…
El repertorio que hizo. Las letras (¡vaya gusto!).
La intensidad. La intención. El rescate, luz de la memoria. Una lección
inolvidable para los algo más de 30 privilegiados que estábamos allí.
Luego vino la fiesta de los socios e invitados. En
ella no estuvo el maestro, pues tiene un estricto horario y régimen de comidas,
las cosas de la edad. Pero, aunque se fue, su eco se quedó, rotundamente, con
nosotros. Allí hablamos de lo que acababa de ocurrir, de mil temas de flamenco
y de lo que se terciara. Por cierto, servidor había dicho de no traer comida en
esta ocasión, lo que se saltó a la torera no poca gente. Allí hubo tortillas de
patatas, canapés, un chorizo tela de bueno, una carne mechá que vaya tela,
aceitunas, riquísimas magdalenas con chorizo (¡sí!), ensaladilla,…
Espectacular. Anda que me hicieron bastante caso… ¡Viva la libertad! Entre los
asistentes, quiero resaltar una vez más a la gente de Utrera, pero también a Rocío
y Beatriz, del Instituto de la Grasa, que creo que es hoy por hoy la
institución científica más flamenca del mundo (hay unos pocos de socios/as de
tal institución).
En determinado momento, cogió Kaveh la guitarra, y
con eso y el cante de Manuel Requelo, la cosa fue creciendo, y hubo ese baile
tan flamenco y a la vez personal de Isa, Maribel, Ángeles,… también de una nueva
incorporación de Utrera (Luisa) que vino por primera vez (¡qué buena escuela
tiene allí nuestra socia Triana!), y el de nuestra amiga Concha y, atención, su
madre: ¡una señora de 94 años! No lo soportó más: soltó el bastón, se levantó
de la silla y se puso a bailar con toda la gracia del mundo. ¡Viva lo viejo! Y
no solo Requelo cantó, maravilloso como siempre (por bulerías sobre todo, pero
también lo hizo por fandangos y -¡ofú!- por soleares), también se animó Bea por
bulerías con enormes ganas. ¡Ay, lo que hubieran aprendido los alumnos!
Agradecimientos especiales al maestro Jesús Heredia,
así como a Kaveh y Moisés que lo acompañaron. También a la gente nombrada, y el
resto de asistentes. De forma muy especial, a Tomás Wilson que fue quien
propuso esta actividad y contactó primero con el maestro (igual que pasó con la
actividad sobre los fandangos de Huelva); a Manolo García que lo trajo y lo
llevó de vuelta; a José Manuel Mibri (sector alcalareño, como Manolo), que es clave,
por la infraestructura, por dar la cara, por hacer fotos y grabaciones, por
comunicar; a Sherman, que aseguró para la Peña la memoria de esta actividad. A
todos, por el buen humor, el buen sentido, la pasión, la colaboración, el
ambiente. Y dar la bienvenida a un par de nuevos socios, por supuesto: están en
su Peña.
Sigue la magia.
Texto
Fernando C. Ruiz Morales
Presidente de la peña
Fotos
José Manuel Díaz "Mibri"
Secretario
martes, 8 de noviembre de 2016
Encuentro con Jesús Heredia, Viernes 11 de noviembre
CANTE Y COMPÁS
Encuentro
con el gran maestro
JESÚS HEREDIA
Guitarra
KAVEH NASSEHI
Percusión MOISÉS HEREDIA
Día
y hora: Viernes11de noviembre a las 18 horas / Lugar: Espacio cultural El Entramado,
junto a la parada del Metro en la Universidad Pablo de Olavide.
Entrada
libre hasta completar aforo
jueves, 3 de noviembre de 2016
I Edición de la Bienvenida Universitaria organizada por el Ayuntamiento de Sevilla
La Peña participó el pasado día 27 de octubre en la I Edición de la Bienvenida Universitaria organizada por el Ayuntamiento de Sevilla en el Casino de la Exposición.
Fue con la actuación de Sara Castellano al cante y Kaveh Nassehi a la guitarra. Enorme acierto la presencia de Sara, que debemos al propio Kaveh. Ella es alumna de cante desde el curso pasado (felicitar por tanto, también, a nuestra profesora de cante, Maite Olivares). Hicieron una vidalita, malagueña y rondeña, alegrías y tangos. Precioso repertorio, con el que se consiguió una cosa muy importante, además de encandilar al público asistente: la presencia del flamenco en un acto para universitarios. ¡Que siga cundiendo!
sábado, 22 de octubre de 2016
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