lunes, 7 de septiembre de 2026

LA UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE Y SU PEÑA FLAMENCA SUSCRIBEN EL CONVENIO DE COLABORACIÓN PARA LOS PRÓXIMOS AÑOS

 

 Paco Rey (Presidente Peña de la UPO), Francisco Oliva, (Rector)

El lunes 7 de septiembre de 2026, el rector de la Universidad Pablo de Olavide, D. Francisco Oliva y el presidente de su Peña Flamenca D. Francisco García Rey, rubrican un acuerdo que consolida una relación de colaboración que viene convirtiendo a la Universidad en un espacio de conocimiento, difusión y vivencia del flamenco en estos últimos quince años.


La Universidad Pablo de Olavide y su Peña Flamenca, han dado un paso decisivo en la consolidación de una relación que, desde hace 15 años, viene haciendo del flamenco una presencia viva dentro de la comunidad universitaria. El rector de la Universidad Pablo de Olavide y el presidente de la Peña Flamenca han suscrito un convenio de colaboración destinado a fortalecer y dar continuidad a las iniciativas relacionadas con el arte jondo en el ámbito universitario.

La firma de este convenio supone mucho más que la formalización de una colaboración. Representa el reconocimiento de una trayectoria y, al mismo tiempo, el compromiso de seguir construyendo un espacio en el que flamenco, universidad, conocimiento, formación y cultura caminen de la mano.

 
 Paco Rey (Presidente Peña de la UPO), Francisco Oliva, (Rector) durante la firma.

La Peña Flamenca de la Universidad Pablo de Olavide nació a propuesta de su Vicerrectorado de Cultura, integrándose de “facto” en su Servicio de Extensión Cultural, con una forma jurídica (la de Asociación Cultural), que la dotaba de un amplio margen de maniobrabilidad y de flexibilidad de acción en su ejercicio  con la vocación de acercar el flamenco a la comunidad universitaria, pero con el paso de los años su actividad ha ido adquiriendo una dimensión mucho más amplia.

Su programación no se limita a la mera representación del cante, toque y baile. Conferencias, mesas redondas, presentaciones de libros y discos, exposiciones, encuentros, actividades formativas, investigación, divulgación y propuestas destinadas a acercar el flamenco a nuevos públicos forman parte de una labor continuada que ha convertido a la Peña en uno de los referentes de la presencia del flamenco dentro de la Universidad.

Precisamente ese carácter transversal constituye uno de los valores fundamentales que ahora quedan reforzados con la firma del convenio. Porque el flamenco, entendido como una de las grandes manifestaciones culturales de Andalucía, encuentra en la Universidad un ámbito privilegiado para ser estudiado, analizado, debatido, enseñado, difundido y, naturalmente, disfrutado.

A lo largo de su trayectoria, la Peña ha promovido actividades en las que han participado destacados profesionales del mundo del flamenco, investigadores, docentes y artistas. Ha llevado también su labor de divulgación a institutos y centros educativos, Ayuntamientos de Sevilla y provincia, entidades privadas,  y ha desarrollado iniciativas dirigidas a estudiantes internacionales del Centro Universitario Internacional, acercándoles no solo la dimensión artística del flamenco, sino también su historia, sus raíces, sus estilos y su enorme riqueza cultural.

En cada una de estas propuestas existe una constante: la unión entre conocimiento y experiencia artística. Una conferencia sobre flamenco se acompaña de una demostración; una actividad académica desemboca en el escenario; una explicación sobre un determinado palo encuentra su mejor complemento en la voz de un cantaor, la guitarra de un maestro o el baile de una artista.

Esta filosofía ha permitido que la Peña participe y colabore con distintas instituciones y organismos vinculados a la cultura y al flamenco, entre ellos el Instituto Andaluz del Flamenco, el Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide, la Federación de Entidades Flamencas de la Provincia de Sevilla, la Diputación de Sevilla, la Fundación Cristina Heeren, La Confederación andaluza de Peñas Flamencas y otras entidades culturales y educativas.

 Paco Rey (Presidente Peña de la UPO), Francisco Oliva, (Rector)

Dentro de estas actividades destaca como “buque insignia” de su programación anual,  la celebración del ciclo «Las Mujeres como Transmisoras del Flamenco», que desarrolla junto al Instituto Andaluz de Flamenco con 12 ediciones ya cumplidas, una iniciativa pionera en todo el tejido asociativo andaluz, que ha permitido poner en valor el papel de las mujeres en la conservación, transmisión, estudio, investigación y evolución del arte flamenco y que es espejo y referencia mundial en el tratamiento del tema mujer y flamenco, contando con la participación de artistas de primer nivel y profesionales de reconocido prestigio.

Así mismo otra de sus actividades señeras es el ciclo “JUVENTUD, FLAMENCO Y UNIVERSIDAD” que desarrolla junto a la Diputación de Sevilla también pionero en tratar este tema y donde da voz a los jóvenes investigadores de flamenco, la mayoría formados en esta universidad a través de su máster en “Técnicas de Investigación y Análisis del Flamenco” y también a los jóvenes artistas de se abren paso en este mundo.

También su presencia se ha extendido más allá del propio campus. La participación en iniciativas relacionadas con la Bienal de Flamenco de Sevilla y la organización de mesas redondas en torno a las últimas novedades de este arte y la sociedad, exposiciones, encuentros y actividades sobre las diferentes disciplinas artísticas vinculadas al flamenco —desde la pintura y la escultura hasta la literatura y la fotografía— son una muestra de esa concepción abierta y plural del arte jondo.

Miembros del equipo de Extensión Cultural (Teresa, Daidee, Patricia) , Paco Rey, junto a la Vicerrectora de Cultura, Fco Olivo, Rector al final a la derecha  Salvador Arjona,(Vocal de la Junta Directiva que me acompañó al acto y  miembros de distintas asociaciones de la UPO

Pero si algo define la actividad de la Peña es su cercanía. Su trabajo se desarrolla pegado al terreno, en contacto permanente con los universitarios, con los aficionados y con todas aquellas personas que se acercan a sus actividades. Escuchar al público, conocer sus inquietudes y comprobar cómo se recibe y se vive el flamenco dentro de la Universidad forma también parte de una tarea que no aparece en ningún programa, pero que resulta esencial.

Por ello, la firma del convenio entre la Universidad Pablo de Olavide y su Peña Flamenca adquiere una especial significación. Supone dar respaldo institucional a una labor que durante años ha contribuido a mantener vivo el flamenco en el ámbito universitario, y abre al mismo tiempo nuevas posibilidades para continuar creciendo.

El acuerdo refuerza la idea de una Universidad comprometida con la cultura andaluza y con la protección, transmisión y conocimiento de su patrimonio inmaterial. Y refuerza también el papel de una Peña que entiende que su responsabilidad no termina en organizar actividades flamencas, sino que pasa por contribuir a que las nuevas generaciones conozcan, comprendan y valoren un arte que forma parte esencial de nuestra identidad cultural.

La imagen del rector de la Universidad Pablo de Olavide y del presidente de la Peña Flamenca estrechando sus manos tras la firma del convenio simboliza, en definitiva, el encuentro entre dos voluntades que comparten un mismo propósito: que el flamenco tenga en la Universidad un espacio permanente para crecer, ser conocido y ser vivido.

Porque la Peña Flamenca nació dentro de la Universidad, pero su vocación siempre ha sido abrir sus puertas a todos. Y porque la Universidad no es solamente un lugar para transmitir conocimientos, sino también un espacio privilegiado para encontrarnos con nuestra cultura, nuestras raíces y nuestras formas de expresión.

Con este convenio comienza, por tanto, una nueva etapa. Una etapa que mira al futuro con la experiencia acumulada durante años y con la convicción de que preservar, estudiar, divulgar, enseñar y vivir el flamenco es también una forma de cuidar Andalucía.

Y en ese camino, Universidad y Peña Flamenca vuelven a encontrarse, esta vez con un compromiso firmado y con la mirada puesta en todo lo que aún queda por hacer.

 Paco Rey (Presidente Peña de la UPO), Francisco Oliva, (Rector)



La Peña Flamenca de la UPO: conocimiento, debate y pasión por el flamenco.

 

La Peña Flamenca de la Universidad Pablo de Olavide desempeña una misión que va mucho más allá de la organización de una programación artística a lo largo del curso académico. Su actividad no se limita al cante, el toque y el baile. La Peña ha conseguido consolidarse como un verdadero espacio universitario de conocimiento, formación, investigación, debate y difusión del flamenco.

Cada una de sus actividades lleva implícito ese carácter académico que distingue a una peña universitaria. Junto a los recitales y espectáculos, se organizan conferencias, mesas redondas y encuentros en los que se abordan cuestiones de plena actualidad: desde la situación que atraviesa actualmente el flamenco hasta las nuevas vanguardias en la investigación, pasando por el papel que desempeñan las redes sociales en la comunicación y difusión de este arte.

La Peña cuenta, además, entre sus activos, con numerosos profesionales y estudiosos que han dedicado buena parte de su trayectoria al conocimiento del flamenco desde diferentes ámbitos. Ese patrimonio humano constituye una de nuestras mayores fortalezas y permite que buena parte de ese conocimiento pueda salir también de su centro y llegar a otros espacios educativos y culturales.


De ahí las actividades que desarrollamos en institutos y colegios, así como las iniciativas dirigidas al alumnado del Centro Universitario Internacional, donde estudiantes procedentes de diferentes países tienen la oportunidad de acercarse a la historia y el conocimiento y disfrute del flamenco. Pero no se trata únicamente de hablar sobre él. Siempre que es posible, la explicación académica se completa con demostraciones y actuaciones artísticas que permiten al público escuchar, contemplar y, sobre todo, sentir aquello de lo que se está hablando.

Y esa es, quizá, una de las características que mejor definen a la Peña Flamenca de la UPO: el conocimiento y la experiencia artística caminan siempre de la mano. Cada conferencia puede terminar convirtiéndose en una experiencia sonora; cada debate puede encontrar su respuesta sobre un escenario; y cada actividad de difusión lleva consigo la posibilidad de acercar el flamenco de una manera directa a quienes todavía no lo conocen.

Una Peña abierta a la sociedad

La actividad de la Peña tampoco se circunscribe exclusivamente al ámbito universitario. A lo largo de su trayectoria hemos establecido vínculos de colaboración con numerosas instituciones y entidades culturales.

Uno de los ejemplos más recientes ha sido nuestra participación en actividades vinculadas a la Bienal de Flamenco de Sevilla, donde hemos colaborado en una exposición comisariada por una de nuestras socias y concebida desde una perspectiva multidisciplinar. Una propuesta en la que el flamenco dialogaba con diferentes disciplinas artísticas como la escultura, la pintura, la literatura y la fotografía.

También hemos participado en la organización y desarrollo de mesas redondas destinadas a analizar diferentes cuestiones de actualidad relacionadas con el flamenco. Porque una Peña no puede vivir de espaldas a la realidad que la rodea. El flamenco es arte, pero también es sociedad, cultura, memoria, identidad y una forma de expresión que evoluciona al mismo ritmo que lo hace el mundo.

Por eso entendemos que el debate y la reflexión forman parte inseparable de nuestra responsabilidad como peña universitaria.

 

 Paco Rey (Presidente Peña de la UPO), Francisco Oliva, (Rector)

Una Peña que pisa el terreno

Pero si hay algo que caracteriza especialmente a la Peña Flamenca de la Universidad Pablo de Olavide es su capacidad para estar pegada al terreno.

Estamos en contacto permanente con el público universitario, con nuestros socios, con los artistas y con todas aquellas personas que se acercan a nuestras actividades. Escuchamos sus opiniones, observamos sus reacciones y tratamos de conocer qué interesa, qué preocupa y qué despierta curiosidad entre quienes se acercan al flamenco desde diferentes perspectivas.

Porque una Peña no puede limitarse a programar desde un despacho. Tiene que salir, escuchar y compartir. Tiene que saber pulsar el ambiente, interpretar las inquietudes de su público y comprender cómo se vive y cómo se respira el flamenco en el entorno en el que desarrolla su actividad.

Y eso es precisamente lo que intentamos hacer en la Peña Flamenca de la UPO: estar cerca de la gente y mantener vivo el pulso del flamenco.

Un flamenco que queremos conservar, pero también estudiar; un flamenco que queremos divulgar, pero también debatir; un flamenco que queremos enseñar, pero sobre todo vivir.

Porque nuestra Peña nació dentro de la Universidad, pero su vocación siempre ha sido mirar mucho más allá de sus aulas: abrir las puertas del flamenco a todos y convertir la Universidad Pablo de Olavide en un punto de encuentro entre el conocimiento y el arte jondo.

Francisco García Rey

Presidente



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viernes, 19 de junio de 2026

POTAJE FLAMENCO DE LA UPO 2026: UNA CLAUSURA ENTRE ARTE, CONVIVENCIA Y COMPÁS

 


POTAJE FLAMENCO DE LA UPO 2026: UNA CLAUSURA ENTRE ARTE, CONVIVENCIA Y COMPÁS

El jueves 18 de junio, la Universidad Pablo de Olavide volvió a llenarse de flamenco, convivencia y amistad con motivo de la fiesta de clausura del curso 2025-2026 de la Peña Flamenca de la UPO. Como ya es tradición, el cierre de la temporada llegó acompañado de uno de los encuentros más esperados por socios, familiares y amigos: el tradicional Potaje Flamenco de la UPO, una cita que combina la gastronomía, la música y el espíritu de hermandad que caracteriza a esta entidad.

El potaje, elaborado un año más por nuestra querida socia Ángeles Rodríguez, que nos traía desde su Utrera, fue el punto de encuentro de una jornada concebida para despedir el curso, recordar las actividades desarrolladas durante los últimos meses y compartir los últimos momentos antes del paréntesis estival. Una noche para hacer balance, estrechar lazos y emplazarnos a un nuevo reencuentro en octubre, cuando la Peña retomará su programación.


La velada comenzó con unas palabras del presidente de la Peña Flamenca de la UPO, Paco Rey, quien realizó un recorrido por las numerosas actividades celebradas durante el curso. Un año especialmente intenso y fructífero que, además, ha estado marcado por importantes dificultades para la entidad.

Durante este periodo, la Peña ha dejado de contar con el acceso a la dotación económica que anteriormente recibía de la propia Universidad. Asimismo, se le ha retirado la autorización para utilizar el logotipo que, en su día, fue facilitado por el Departamento de Comunicación de la institución, así como la posibilidad de mantener como domicilio social el de la Universidad Pablo de Olavide.

A pesar de estos obstáculos, la Peña ha logrado completar uno de los cursos más prolíficos desde su fundación, en 2012. Para ello ha sido fundamental el respaldo recibido por parte del Consejo Social de la UPO, la Federación de Entidades Flamencas de la Provincia de Sevilla, el Instituto Andaluz del Flamenco y, especialmente, el apoyo constante de sus socios y socias.

La programación del curso comenzó con una actuación organizada por la Federación de Entidades Flamencas de la Provincia de Sevilla, protagonizada por el veterano cantaor Marcelo Sousa, que ofreció un recital con nueve cantes, algunos de ellos muy en deshuso y que fue muy celebrado por el público asistente.

Posteriormente, la Peña continuó con una nueva edición de su consolidado ciclo “Las Mujeres como Transmisoras del Flamenco”, que contó con la participación de la cantaora Alicia Gil, gran amiga de la casa. En febrero, el ciclo recibió a la bailaora sevillana Yolanda Lorenzo, acompañada por su marido, el guitarrista y maestro Eduardo Rebollar, ambos vinculados a la dirección de Artes Escénicas Rebollar.

El público llenó la Sala Anthemis de la UPO.

La clausura del ciclo tuvo lugar en mayo con la presencia de una artista de gran categoría: la cantaora jerezana Quina Méndez, sobrina de la inolvidable Paquera de Jerez, cuya actuación puso el broche de oro a una nueva edición dedicada al papel fundamental de las mujeres en la transmisión y conservación del arte flamenco.

La programación también incluyó otras actuaciones promovidas por la Federación de Entidades Flamencas de la Provincia de Sevilla, entre ellas la del cantaor y antiguo alumno de la Universidad Jony Torres.

A lo largo del curso se celebraron, además, diversas conferencias dentro del ciclo desarrollado en colaboración con la Diputación Provincial de Sevilla, el ciclo “Juventud, Flamenco y Universidad”  . Entre ellas destacó la conferencia del profesor Juan Francisco Cara, dedicada a la enseñanza del flamenco y acompañada de una actuación de Juan Juanelo, al cante, junto al guitarrista Diego Reyes.

Ese mismo ciclo acogió también una segunda conferencia titulada “ El flamenco en el IES Los Alcores”, impartida por el profesor Teo Vallejo, de Mairena del Alcor. La actividad se completó con un recital del cantaor Juan de Mairena, acompañado a la guitarra por Francis Gómez.

La Peña desarrolló igualmente distintas actividades fuera de la Universidad. Entre ellas, las conferencias impartidas por el miembro de la Junta Directiva Salvador Arjona en el Círculo Mercantil de Sevilla y en diferentes centros del Ayuntamiento de Camas.

Otra de las experiencias destacadas del curso fueron las actividades dirigidas al alumnado del Centro Universitario Internacional. Dada la diversidad de nacionalidades de los participantes, se preparó una conferencia adaptada a sus conocimientos y experiencias, con el objetivo de acercarlos a la esencia del arte flamenco. La actividad se completó con un recital de cante, guitarra y baile que permitió a los estudiantes disfrutar del flamenco en directo.

La Peña también participó en encuentros y tertulias organizados por otras entidades, como la celebrada en la Peña Flamenca Curro de Utrera, a la que fue invitada y que contó con la intervención de nuestro secretario Jose Manuel Díaz “ Mibri”. El curso culminó, antes de la clausura, con la actuación del Taller de Cante de la Peña en el Teatro La Fundición, situado en la Casa de la Moneda de Sevilla con un rotundo éxito en el que consiguió agotar las entradas en apena 48 horas de su puesta a disposición del público.

Y después de un curso repleto de actividades, llegó el momento de cerrar la temporada con el tradicional Potaje Flamenco de la UPO.

Ángeles Rodríguez (compás), Encarna LA NEGRA, Romero Pantoja (Guitarra)

Encarna Jiménez “La Negra”, una artista de raza

Para esta edición, la Peña contó con la presencia de Encarna Jiménez “La Negra”, una artista de raza nacida en San Fernando, tierra del inolvidable Camarón de la Isla. Sobrina del gran cantaor Rancapino, Encarna se trasladó siendo muy joven a Utrera, localidad que considera su hogar y a cuya tradición flamenca se siente profundamente vinculada.

Devota de las grandes Fernanda y Bernarda de Utrera, Encarna vive el flamenco de una manera natural, directa y profundamente arraigada. Su forma de cantar y bailar transmite temperamento, personalidad y una manera de entender el arte que nace de la experiencia y de la convivencia con el flamenco.


La artista estuvo acompañada por el guitarrista Romero Pantoja, hijo del grandísimo cantaor Romerito de Jerez. Juntos ofrecieron un recital festero, alegre y lleno de compás, perfectamente adecuado para una noche de celebración como la que se vivía en la sede de la Peña.


Las bulerías, con el inconfundible sello de Utrera y de algunas de las familias gitanas y flamencas más importantes de esta tierra, ocuparon buena parte de una actuación que fue ganando intensidad con el paso de los minutos.

Encarna ofreció también unas extraordinarias rondas por tangos y acompañó el cante con su baile, lleno de fuerza, temperamento y personalidad. Su manera de moverse, espontánea y racial, conectó rápidamente con el público. La artista no permanecía ajena al compás: lo vivía, lo sentía y lo transmitía con cada gesto.


El ambiente fue creciendo hasta que varias aficionadas se levantaron de sus asientos para salir a marcarse unas “pataítas”, convirtiendo la actuación en una auténtica fiesta compartida.

El sabor del potaje y la convivencia

Tras la primera parte del recital llegó el descanso. Los asistentes se trasladaron al patio de la sede de la Peña para disfrutar de la tradicional degustación del potaje elaborado por Ángeles Rodríguez.

Con la "cocinera" del delicioso potaje utrerano, amigos y aristas.

Como ocurre cada año, el patio volvió a convertirse en uno de los grandes protagonistas de la noche. Un potaje exquisito, elaborado con cariño y con el sabor de las recetas que forman parte de nuestra tradición, que fue recibido con entusiasmo por todos los presentes.

En el, se sucedieron las conversaciones, los recuerdos y las tertulias. Socios, amigos y artistas compartieron mesa y experiencias en una cálida noche de junio que, poco a poco, comenzó a refrescar.

Paco Rey, Isabel G.D, M. Palop, y Ángeles Rodríguez. Degustando el potaje.

Fueron momentos de convivencia y amistad, de hablar de flamenco y de recordar todo lo vivido durante el curso. El encuentro se completó con las tapas aportadas por los propios socios, que contribuyeron, una vez más, a crear un ambiente cercano y familiar.

Después de la degustación, el público regresó a la Sala Anthemis para disfrutar de la segunda parte de la actuación.

Una fiesta flamenca para cerrar el curso

El segundo pase fue aún más intenso y espectacular. Encarna Jiménez “La Negra” consiguió levantar al público y transformar la sala en una auténtica fiesta flamenca.

Las palmas, los bailes, los “oles” y las muestras de entusiasmo se sucedieron durante una actuación que terminó por conquistar a todos los asistentes. El flamenco dejó de estar únicamente sobre el escenario para extenderse por toda la sala, convirtiendo al público en parte activa de la celebración.


La noche concluyó con una gran ovación. Los asistentes aplaudieron con fuerza y agradecieron a Encarna la entrega, el cariño y la cercanía demostrados durante toda la actuación.

La artista dejó una profunda huella entre los socios de la Peña Flamenca de la UPO. Su sencillez, su maestría y su generosa entrega hicieron que se ganara, en apenas unas horas, un lugar especial en el corazón de quienes tuvieron la oportunidad de disfrutar de su arte.


Tras el recital, todos regresamos nuevamente al patio para continuar compartiendo el tapeo preparado por los socios y disfrutar de la última conversación y de la última cervecita antes de las despedidas.

Un cierre de curso lleno de éxito

En definitiva, esta edición del Potaje Flamenco de la UPO 2026 fue todo un éxito. El recinto se llenó por completo y la asistencia superó todas las previsiones, hasta el punto de que faltaron sillas para acomodar al público.

Fue una noche flamenca de verano en la que el arte, la gastronomía y la convivencia volvieron a caminar de la mano. Una velada entrañable que puso el mejor punto final a un curso intenso, lleno de actividades y de momentos compartidos.

Desde la Peña Flamenca de la UPO queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los socios, amigos y familiares que nos acompañaron y que hicieron posible, con su presencia y colaboración, una noche tan especial.

La Peña volverá en octubre con más fuerza, si cabe, y con dos grandes actuaciones ya programadas: la de la cantaora lebrijana Anabel Valencia y la de la bailaora Belén Morales, que estará acompañada al cante por Antonio Agujetas.

Hasta entonces, muchas gracias a todos por seguir formando parte de esta gran familia flamenca.

Nos vemos en octubre. Un fuerte abrazo.

GALERÍA;