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| Carmen, Luis Perea, Fernando Prieto, Paco Trujillo, Concha prieto (Presidenta), Manolo Macías y Paco Gª Rey (Vocal y Presidente de la P.F. de la UPO.) |
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| Carmen, Luis Perea, Fernando Prieto, Paco Trujillo, Concha prieto (Presidenta), Manolo Macías y Paco Gª Rey (Vocal y Presidente de la P.F. de la UPO.) |
| Paco Rey (Presidente Peña de la UPO), Francisco Oliva, (Rector) |
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| Paco Rey (Presidente Peña de la UPO), Francisco Oliva, (Rector) durante la firma. |
Dentro de estas actividades
destaca como “buque insignia” de su programación anual, la celebración del ciclo «Las Mujeres como
Transmisoras del Flamenco», que desarrolla junto al Instituto Andaluz de Flamenco con 12 ediciones ya cumplidas, una
iniciativa pionera en todo el tejido asociativo andaluz, que ha permitido poner
en valor el papel de las mujeres en la conservación, transmisión, estudio,
investigación y evolución del arte flamenco y que es espejo y referencia mundial
en el tratamiento del tema mujer y flamenco, contando con la participación de
artistas de primer nivel y profesionales de reconocido prestigio.
Así mismo otra de sus
actividades señeras es el ciclo “JUVENTUD,
FLAMENCO Y UNIVERSIDAD” que desarrolla junto a la Diputación de Sevilla también pionero en tratar este tema y donde
da voz a los jóvenes investigadores de flamenco, la mayoría formados en esta
universidad a través de su máster en “Técnicas de Investigación y Análisis del
Flamenco” y también a los jóvenes artistas de se abren paso en este mundo.
También su presencia se ha
extendido más allá del propio campus. La participación en iniciativas
relacionadas con la Bienal de Flamenco
de Sevilla y la organización de mesas redondas en torno a las últimas
novedades de este arte y la sociedad, exposiciones, encuentros y actividades
sobre las diferentes disciplinas artísticas vinculadas al flamenco —desde la
pintura y la escultura hasta la literatura y la fotografía— son una muestra de
esa concepción abierta y plural del arte jondo.
Pero si algo define la actividad de la Peña es su cercanía. Su trabajo se desarrolla pegado al terreno, en contacto permanente con los universitarios, con los aficionados y con todas aquellas personas que se acercan a sus actividades. Escuchar al público, conocer sus inquietudes y comprobar cómo se recibe y se vive el flamenco dentro de la Universidad forma también parte de una tarea que no aparece en ningún programa, pero que resulta esencial.
Por ello, la firma del
convenio entre la Universidad Pablo de Olavide y su Peña Flamenca adquiere una
especial significación. Supone dar respaldo institucional a una labor que
durante años ha contribuido a mantener vivo el flamenco en el ámbito
universitario, y abre al mismo tiempo nuevas posibilidades para continuar creciendo.
El acuerdo refuerza la
idea de una Universidad comprometida con la cultura andaluza y con la
protección, transmisión y conocimiento de su patrimonio inmaterial. Y refuerza
también el papel de una Peña que entiende que su responsabilidad no termina en
organizar actividades flamencas, sino que pasa por contribuir a que las nuevas
generaciones conozcan, comprendan y valoren un arte que forma parte esencial de
nuestra identidad cultural.
La imagen del rector de la
Universidad Pablo de Olavide y del presidente de la Peña Flamenca estrechando
sus manos tras la firma del convenio simboliza, en definitiva, el encuentro
entre dos voluntades que comparten un mismo propósito: que el flamenco tenga en
la Universidad un espacio permanente para crecer, ser conocido y ser vivido.
Porque la Peña Flamenca nació dentro de la
Universidad, pero su vocación siempre ha sido abrir sus puertas a todos. Y
porque la Universidad no es solamente un lugar para transmitir conocimientos,
sino también un espacio privilegiado para encontrarnos con nuestra cultura,
nuestras raíces y nuestras formas de expresión.
Con este convenio
comienza, por tanto, una nueva etapa. Una etapa que mira al futuro con la
experiencia acumulada durante años y con la convicción de que preservar, estudiar,
divulgar, enseñar y vivir el flamenco es también una forma de cuidar Andalucía.
Y en ese camino,
Universidad y Peña Flamenca vuelven a encontrarse, esta vez con un compromiso
firmado y con la mirada puesta en todo lo que aún queda por hacer.
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| Paco Rey (Presidente Peña de la UPO), Francisco Oliva, (Rector) |
La Peña Flamenca de la
Universidad Pablo de Olavide desempeña una misión que va mucho más allá de la
organización de una programación artística a lo largo del curso académico. Su
actividad no se limita al cante, el toque y el baile. La Peña ha conseguido
consolidarse como un verdadero espacio universitario de conocimiento,
formación, investigación, debate y difusión del flamenco.
Cada una de sus
actividades lleva implícito ese carácter académico que distingue a una peña
universitaria. Junto a los recitales y espectáculos, se organizan conferencias,
mesas redondas y encuentros en los que se abordan cuestiones de plena
actualidad: desde la situación que atraviesa actualmente el flamenco hasta las
nuevas vanguardias en la investigación, pasando por el papel que desempeñan las
redes sociales en la comunicación y difusión de este arte.
La Peña cuenta, además,
entre sus activos, con numerosos profesionales y estudiosos que han dedicado
buena parte de su trayectoria al conocimiento del flamenco desde diferentes
ámbitos. Ese patrimonio humano constituye una de nuestras mayores fortalezas y
permite que buena parte de ese conocimiento pueda salir también de su centro y
llegar a otros espacios educativos y culturales.
De ahí las actividades que desarrollamos en institutos y colegios, así como las iniciativas dirigidas al alumnado del Centro Universitario Internacional, donde estudiantes procedentes de diferentes países tienen la oportunidad de acercarse a la historia y el conocimiento y disfrute del flamenco. Pero no se trata únicamente de hablar sobre él. Siempre que es posible, la explicación académica se completa con demostraciones y actuaciones artísticas que permiten al público escuchar, contemplar y, sobre todo, sentir aquello de lo que se está hablando.
Y esa es, quizá, una de
las características que mejor definen a la Peña Flamenca de la UPO: el
conocimiento y la experiencia artística caminan siempre de la mano. Cada
conferencia puede terminar convirtiéndose en una experiencia sonora; cada
debate puede encontrar su respuesta sobre un escenario; y cada actividad de
difusión lleva consigo la posibilidad de acercar el flamenco de una manera
directa a quienes todavía no lo conocen.
La actividad de la Peña tampoco se circunscribe
exclusivamente al ámbito universitario. A lo largo de su trayectoria hemos
establecido vínculos de colaboración con numerosas instituciones y entidades
culturales.
Uno de los ejemplos más recientes ha sido nuestra
participación en actividades vinculadas a la Bienal de Flamenco de Sevilla,
donde hemos colaborado en una exposición comisariada por una de nuestras socias
y concebida desde una perspectiva multidisciplinar. Una propuesta en la que el
flamenco dialogaba con diferentes disciplinas artísticas como la escultura, la
pintura, la literatura y la fotografía.
También hemos participado en la organización y
desarrollo de mesas redondas destinadas a analizar diferentes cuestiones de
actualidad relacionadas con el flamenco. Porque una Peña no puede vivir de
espaldas a la realidad que la rodea. El flamenco es arte, pero también es
sociedad, cultura, memoria, identidad y una forma de expresión que evoluciona
al mismo ritmo que lo hace el mundo.
Por eso entendemos que el debate y la reflexión
forman parte inseparable de nuestra responsabilidad como peña universitaria.
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| Paco Rey (Presidente Peña de la UPO), Francisco Oliva, (Rector) |
Pero si hay algo que
caracteriza especialmente a la Peña Flamenca de la Universidad Pablo de Olavide
es su capacidad para estar pegada al terreno.
Estamos en contacto
permanente con el público universitario, con nuestros socios, con los artistas
y con todas aquellas personas que se acercan a nuestras actividades. Escuchamos
sus opiniones, observamos sus reacciones y tratamos de conocer qué interesa,
qué preocupa y qué despierta curiosidad entre quienes se acercan al flamenco
desde diferentes perspectivas.
Porque una Peña no puede
limitarse a programar desde un despacho. Tiene que salir, escuchar y compartir.
Tiene que saber pulsar el ambiente, interpretar las inquietudes de su público y
comprender cómo se vive y cómo se respira el flamenco en el entorno en el que
desarrolla su actividad.
Y eso es precisamente lo
que intentamos hacer en la Peña Flamenca de la UPO: estar cerca de la gente
y mantener vivo el pulso del flamenco.
Un flamenco que queremos
conservar, pero también estudiar; un flamenco que queremos divulgar, pero
también debatir; un flamenco que queremos enseñar, pero sobre todo vivir.
Porque nuestra Peña nació
dentro de la Universidad, pero su vocación siempre ha sido mirar mucho más allá
de sus aulas: abrir las puertas del flamenco a todos y convertir la
Universidad Pablo de Olavide en un punto de encuentro entre el conocimiento y
el arte jondo.
Francisco García Rey
Presidente
Galería:
POTAJE FLAMENCO DE LA UPO 2026: UNA CLAUSURA ENTRE ARTE, CONVIVENCIA Y COMPÁS
El jueves 18 de junio, la Universidad Pablo de
Olavide volvió a llenarse de flamenco, convivencia y amistad con motivo de la
fiesta de clausura del curso 2025-2026 de la Peña Flamenca de la UPO. Como ya
es tradición, el cierre de la temporada llegó acompañado de uno de los
encuentros más esperados por socios, familiares y amigos: el tradicional Potaje
Flamenco de la UPO, una cita que combina la gastronomía, la música y el
espíritu de hermandad que caracteriza a esta entidad.
El potaje, elaborado un año más por nuestra
querida socia Ángeles Rodríguez, que nos traía desde su Utrera, fue el
punto de encuentro de una jornada concebida para despedir el curso, recordar
las actividades desarrolladas durante los últimos meses y compartir los últimos
momentos antes del paréntesis estival. Una noche para hacer balance, estrechar
lazos y emplazarnos a un nuevo reencuentro en octubre, cuando la Peña retomará
su programación.
Durante este periodo, la Peña ha dejado de contar
con el acceso a la dotación económica que anteriormente recibía de la propia
Universidad. Asimismo, se le ha retirado la autorización para utilizar el
logotipo que, en su día, fue facilitado por el Departamento de Comunicación de
la institución, así como la posibilidad de mantener como domicilio social el de
la Universidad Pablo de Olavide.
A pesar de estos obstáculos, la Peña ha logrado
completar uno de los cursos más prolíficos desde su fundación, en 2012. Para
ello ha sido fundamental el respaldo recibido por parte del Consejo Social
de la UPO, la Federación de Entidades Flamencas de la Provincia de
Sevilla, el Instituto Andaluz del Flamenco y, especialmente, el
apoyo constante de sus socios y socias.
La programación del curso comenzó con una
actuación organizada por la Federación de Entidades Flamencas de la Provincia
de Sevilla, protagonizada por el veterano cantaor Marcelo Sousa, que
ofreció un recital con nueve cantes, algunos de ellos muy en deshuso y que fue muy
celebrado por el público asistente.
Posteriormente, la Peña continuó con una nueva
edición de su consolidado ciclo “Las Mujeres como Transmisoras del Flamenco”,
que contó con la participación de la cantaora Alicia Gil, gran amiga de
la casa. En febrero, el ciclo recibió a la bailaora sevillana Yolanda
Lorenzo, acompañada por su marido, el guitarrista y maestro Eduardo
Rebollar, ambos vinculados a la dirección de Artes Escénicas Rebollar.
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| El público llenó la Sala Anthemis de la UPO. |
La programación también incluyó otras actuaciones
promovidas por la Federación de Entidades Flamencas de la Provincia de Sevilla,
entre ellas la del cantaor y antiguo alumno de la Universidad Jony Torres.
A lo largo del curso se celebraron, además,
diversas conferencias dentro del ciclo desarrollado en colaboración con la Diputación
Provincial de Sevilla, el ciclo
“Juventud, Flamenco y Universidad” . Entre ellas destacó la conferencia del
profesor Juan Francisco Cara, dedicada a la enseñanza del flamenco y
acompañada de una actuación de Juan Juanelo, al cante, junto al
guitarrista Diego Reyes.
Ese mismo ciclo acogió también una segunda conferencia
titulada “ El flamenco en el IES Los Alcores”, impartida por el profesor Teo
Vallejo, de Mairena del Alcor. La actividad se completó con un recital del
cantaor Juan de Mairena, acompañado a la guitarra por Francis Gómez.
La Peña desarrolló igualmente distintas actividades
fuera de la Universidad. Entre ellas, las conferencias impartidas por el
miembro de la Junta Directiva Salvador Arjona en el Círculo Mercantil de
Sevilla y en diferentes centros del Ayuntamiento de Camas.
Otra de las experiencias destacadas del curso fueron
las actividades dirigidas al alumnado del Centro Universitario Internacional.
Dada la diversidad de nacionalidades de los participantes, se preparó una
conferencia adaptada a sus conocimientos y experiencias, con el objetivo de
acercarlos a la esencia del arte flamenco. La actividad se completó con un
recital de cante, guitarra y baile que permitió a los estudiantes disfrutar del
flamenco en directo.
La Peña también participó en encuentros y
tertulias organizados por otras entidades, como la celebrada en la Peña
Flamenca Curro de Utrera, a la que fue invitada y que contó con la
intervención de nuestro secretario Jose
Manuel Díaz “ Mibri”. El curso culminó, antes de la clausura, con la
actuación del Taller de Cante de la Peña en el Teatro La Fundición,
situado en la Casa de la Moneda de Sevilla con un rotundo éxito en el que
consiguió agotar las entradas en apena 48 horas de su puesta a disposición del
público.
Y después de un curso repleto de actividades,
llegó el momento de cerrar la temporada con el tradicional Potaje Flamenco de
la UPO.
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| Ángeles Rodríguez (compás), Encarna LA NEGRA, Romero Pantoja (Guitarra) |
Para esta edición, la Peña contó con la presencia de Encarna Jiménez “La Negra”, una artista de raza nacida en San Fernando, tierra del inolvidable Camarón de la Isla. Sobrina del gran cantaor Rancapino, Encarna se trasladó siendo muy joven a Utrera, localidad que considera su hogar y a cuya tradición flamenca se siente profundamente vinculada.
Devota de las grandes Fernanda y Bernarda de
Utrera, Encarna vive el flamenco de una manera natural, directa y profundamente
arraigada. Su forma de cantar y bailar transmite temperamento, personalidad y
una manera de entender el arte que nace de la experiencia y de la convivencia
con el flamenco.
Las bulerías, con el inconfundible sello de Utrera y de algunas de las familias gitanas y flamencas más importantes de esta tierra, ocuparon buena parte de una actuación que fue ganando intensidad con el paso de los minutos.
Encarna ofreció también unas extraordinarias
rondas por tangos y acompañó el cante con su baile, lleno de fuerza, temperamento
y personalidad. Su manera de moverse, espontánea y racial, conectó rápidamente
con el público. La artista no permanecía ajena al compás: lo vivía, lo sentía y
lo transmitía con cada gesto.
Tras la primera parte del recital llegó el
descanso. Los asistentes se trasladaron al patio de la sede de la Peña para
disfrutar de la tradicional degustación del potaje elaborado por Ángeles
Rodríguez.
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Con la "cocinera" del delicioso potaje utrerano, amigos y aristas.
Como ocurre cada año, el patio volvió a
convertirse en uno de los grandes protagonistas de la noche. Un potaje
exquisito, elaborado con cariño y con el sabor de las recetas que forman parte
de nuestra tradición, que fue recibido con entusiasmo por todos los presentes.
En el, se sucedieron las conversaciones, los
recuerdos y las tertulias. Socios, amigos y artistas compartieron mesa y
experiencias en una cálida noche de junio que, poco a poco, comenzó a
refrescar.

Paco Rey, Isabel G.D, M. Palop, y Ángeles Rodríguez. Degustando el potaje.
Fueron momentos de convivencia y amistad, de
hablar de flamenco y de recordar todo lo vivido durante el curso. El encuentro
se completó con las tapas aportadas por los propios socios, que contribuyeron,
una vez más, a crear un ambiente cercano y familiar.
Después de la degustación, el público regresó a la
Sala Anthemis para disfrutar de la segunda parte de la actuación.
El segundo pase fue aún más intenso y
espectacular. Encarna Jiménez “La Negra” consiguió levantar al público y
transformar la sala en una auténtica fiesta flamenca.
Las palmas, los bailes, los “oles” y las muestras
de entusiasmo se sucedieron durante una actuación que terminó por conquistar a
todos los asistentes. El flamenco dejó de estar únicamente sobre el escenario
para extenderse por toda la sala, convirtiendo al público en parte activa de la
celebración.
La noche concluyó con una gran ovación. Los asistentes
aplaudieron con fuerza y agradecieron a Encarna la entrega, el cariño y la
cercanía demostrados durante toda la actuación.
La artista dejó una profunda huella entre los
socios de la Peña Flamenca de la UPO. Su sencillez, su maestría y su generosa entrega
hicieron que se ganara, en apenas unas horas, un lugar especial en el corazón
de quienes tuvieron la oportunidad de disfrutar de su arte.
En definitiva, esta edición del Potaje Flamenco de la UPO 2026 fue
todo un éxito. El recinto se llenó por completo y la asistencia superó todas
las previsiones, hasta el punto de que faltaron sillas para acomodar al
público.
Fue una noche flamenca de verano en la que el arte, la gastronomía y la
convivencia volvieron a caminar de la mano. Una velada entrañable que puso el
mejor punto final a un curso intenso, lleno de actividades y de momentos
compartidos.
Desde la Peña Flamenca de la UPO queremos expresar nuestro más sincero
agradecimiento a todos los socios, amigos y familiares que nos acompañaron y
que hicieron posible, con su presencia y colaboración, una noche tan especial.
La Peña volverá en octubre con más fuerza, si cabe, y con dos grandes
actuaciones ya programadas: la de la cantaora lebrijana Anabel Valencia
y la de la bailaora Belén Morales, que estará acompañada al cante por Antonio
Agujetas.
Hasta entonces, muchas gracias a todos por seguir formando parte de esta
gran familia flamenca.
Nos vemos en octubre. Un fuerte abrazo.