ESPECTÁCULO: “UNA HORA DE MI
TIEMPO”
El Aula Flamenco de la UPO culmina el curso con una propuesta colectiva
cargada de compás, memoria y creatividad.
El pasado sábado 13 de junio, el escenario del
Teatro La Fundición, situado en el histórico entorno de la antigua Casa de la
Moneda de Sevilla, acogió la muestra final del Aula de Flamenco de la
Universidad Pablo de Olavide, presentada bajo el sugerente título “Una
hora de mi tiempo”.
La iniciativa ha sido posible gracias al Vicerrectorado
de Cultura y Políticas Sociales, a través del Servicio de Extensión
Cultural, en colaboración con La Fundición Teatro y la Peña Flamenca de
la Universidad, de la que son
componentes el alumnado de dicha aula. Este acuerdo permite que las
agrupaciones artísticas de la Universidad Pablo de Olavide, surgidas de su
Programa Artes y Formación, puedan mostrar su trabajo sobre un escenario
profesional en pleno centro de Sevilla.
La función, diseñada y dirigida por las profesoras
de las modalidades de cante y baile, Maite Olivares y Carmen Blanco
“La Manme”, alternó diferentes piezas flamencas y coreografías, dando forma
a un espectáculo variado, dinámico y cuidadosamente construido.
La noche se abrió con una propuesta tan original como arriesgada: la interpretación coral de “La Caña de Silverio”, en la versión popularizada por El Lebrijano. La elección marcó desde el inicio el carácter colectivo de la obra y mostró la capacidad del grupo para abordar una pieza de especial complejidad, uniendo voces, sensibilidad y conocimiento del repertorio flamenco.
Uno de los momentos más innovadores de la
representación llegó con la puesta en escena de varios cantes por soleá. La
propuesta se articuló a través de una especie de bosque humano, en el
que iban apareciendo diferentes conceptos y evocaciones que se entrelazaban con
la interpretación de cuatro estilos de soleá.
La soleá y el amplio universo de los cantes
emparentados con ella se convirtieron, de algún modo, en el hilo conductor de
la noche. Junto a la interpretación coral inicial, otro de los alumnos ofreció
varios estilos propios de Alcalá, mientras que dos alumnas se adentraron en la
riqueza expresiva del polo y la caña.
El recorrido por los palos flamencos se completó
con interpretaciones por colombianas, guajiras y saetas,
configurando un repertorio amplio y diverso. Todas las piezas estuvieron
acompañadas a la guitarra por Salvador Arjona, antiguo alumno del Aula
Flamenco y guitarrista no profesional, cuya participación puso de manifiesto el
valor formativo y la continuidad que generan estos espacios de aprendizaje.
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| Salvador Arjona a la guitarra. |
El baile, entre la tradición y la
creación escénica
El baile tuvo también un protagonismo destacado.
El numeroso grupo de alumnas interpretó diferentes coreografías colectivas por bulerías,
romances y sevillanas, combinando el respeto a las formas
tradicionales con una cuidada puesta en escena.
Uno de los momentos más evocadores llegó con la
interpretación coreográfica de “Orobroy”, la conocida y hermosa
composición de piano flamenco del maestro Dorantes. La pieza aportó una
dimensión más contemporánea y poética al espectáculo, demostrando la capacidad
del flamenco para dialogar con nuevas sonoridades y lenguajes escénicos sin
perder su esencia.
Resultó especialmente atractivo el empleo de
abanicos con largas telas de seda adheridas. Este recurso amplificó el
movimiento de las bailaoras y enriqueció visualmente las coreografías, creando
formas y recorridos que parecían prolongar el baile más allá del cuerpo. El
efecto estético aportó elegancia, dinamismo y una notable fuerza plástica a la
escena.
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| Leonor Alba al cante con la guitarra de Salvador Arjona |
La función se cerró con una adaptación coral de “Aires de la Alameda”, emblemático tema del mítico grupo sevillano de rock andaluz. Todo el alumnado se reunió sobre el escenario para interpretar una pieza que sirvió como despedida y celebración colectiva, poniendo el punto final a una noche en la que el flamenco se mostró como arte, aprendizaje, memoria y convivencia.
El Teatro La Fundición registró un lleno absoluto.
Las entradas se agotaron pocas horas después de ponerse a la venta, confirmando
el interés que despierta cada año el trabajo desarrollado por el Aula Flamenco
de la UPO.
El público, entregado desde el comienzo, acompañó
las diferentes interpretaciones con atención y entusiasmo, reconociendo con sus
aplausos el esfuerzo y la evolución de un alumnado que subió al escenario para
compartir todo lo aprendido durante el curso.
SIPNOSIS:
El
tiempo como memoria y transmisión
El espectáculo tomó como punto de partida una
reflexión sobre el tiempo y su relación con la vida, la memoria y el flamenco.
El tiempo es la unidad con la que ordenamos el
paso incesante de los días, las noches y las estaciones; el espacio en el que
conviven el pasado, el presente y el futuro. Puede ser implacable, pero también
reparador. Puede alejarnos de lo vivido y, al mismo tiempo, conservar aquello
que permanece en nuestra memoria.
“Una hora de mi tiempo” propone mirar el presente desde la experiencia
del ayer y desde la ilusión de lo que está por venir. El tic-tac de las agujas
del reloj se convierte en compás y acompasa el movimiento del flamenco: el
ritmo del tres por cuatro, el pulso del cuatro por cuatro y las cadencias que
viajan a través de la distancia y de los años.
Un tic-tac que no se detiene. Que se transmite de
unas personas a otras. Que permanece vivo porque se aprende, se comparte y se
siente. Un tiempo que, como el propio flamenco, no muere ni se olvida.
Una trayectoria dedicada a la
formación y difusión del flamenco
El Aula Flamenco de la Universidad Pablo de
Olavide tiene sus orígenes en el año 2002, cuando, de la mano del cantaor Pepe
el Tremendo, se creó el primer Taller de Flamenco de la UPO.
Desde entonces, este espacio formativo ha
mantenido su actividad dentro del Programa Artes y Formación de la
Universidad Pablo de Olavide, acogiendo tanto a personas pertenecientes a la
comunidad universitaria como a participantes externos.
Su principal objetivo continúa siendo acercar el
flamenco a quienes desean conocerlo, aprenderlo y practicarlo, contribuyendo a
la sensibilización y al reconocimiento de este arte como una de las grandes
señas de identidad cultural de Andalucía.
Como institución educativa, la Universidad Pablo
de Olavide contribuye, a través de iniciativas como esta, al conocimiento, la
enseñanza, la difusión, la promoción y el disfrute del flamenco, entendido como
una expresión genuina de la cultura, la memoria y el modo de sentir andaluz.
La labor formativa desarrollada por el Aula
Flamenco UPO se complementa con el trabajo de promoción y difusión realizado
por la Asociación Cultural Flamenca PABLO de OLAVIDE “Sentir Flamenco”, conocida en todo el mundo flamenco coloquialmente
como la “PEÑA FLAMENCA de la UPO”, reforzando así el compromiso
de la Universidad con la conservación y transmisión de este patrimonio
cultural.
“Una hora de mi tiempo” fue, en definitiva, mucho
más que una función de fin de curso. Fue el resultado de meses de aprendizaje,
convivencia y dedicación. Una celebración colectiva en la que el alumnado
convirtió el escenario en un espacio de encuentro y demostró que el flamenco
continúa creciendo cuando se enseña, se comparte y se vive desde el respeto a
sus raíces.
Porque el tiempo pasa, pero el compás permanece.
FICHA ARTÍSTICA
Compañía: Aula Flamenco de la UPO
Creación: Colectiva
Género: Flamenco
Procedencia: Universidad Pablo de Olavide. Programa Artes y Formación
del Vicerrectorado de Cultura y Políticas Sociales, a través del Servicio de
Extensión Cultural, Peña Flamenca de la UPO.
Estreno: Teatro La Fundición, Sevilla
Al cante
Ana Arroyo,
Rosario Ávila, Pepa Bulnes, María Cardona, Lucía Castro, Reyes Domínguez,
Leonor de Alba, Viviana de la Vega, Yolanda Espinosa, Beatriz Gandul, Carmen
García, Isabel Lebrero, Beatriz Macías-Gómez, Ana Morán, Concha Marcos,
Mercedes Romero, M.ª Carmen Ruiz, Francisco García, Modesto Duvizón y Juan
María García.
Al baile
Carmen
Ordóñez, Rocío Núñez, Marisol Burguete, M.ª Ángeles Corro, Fabiola Pérez, Pilar
Ortiz, Carolina Romero, Pilar Camacho, Concepción Portillo, Elena García, M.ª
José Guerrero, Victoria Rubio, Sofía López, Javiera Eguiguren, M.ª José Dorado,
Ana Cruz, Antonia Jiménez, Teresa Álvarez, Elisa Mazuelos, Marina, Lola Reina,
María Salvador, Lucía Castor y Alicia Serrano.
A la guitarra
Salvador
Arjona.
Profesoras
y directoras artísticas
Carmen Blanco “La Manme” y Maite Olivares.
Redacción: Francisco García Rey (Presidente).
GALERÍA:
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