EL FLAMENCO, EMBAJADOR DE ANDALUCÍA ANTE EL MUNDO.
El alumnado internacional del Centro Universitario Internacional descubre
la esencia del arte jondo en la Universidad Pablo de Olavide.
El miércoles 29 de abril, la Universidad Pablo de
Olavide vivió una jornada muy especial dedicada al conocimiento y la difusión
del flamenco entre el alumnado internacional del Centro Universitario
Internacional (CUI). La actividad, concebida como una experiencia de
iniciación y acercamiento al arte jondo, reunió a estudiantes procedentes de
distintos países que cursan parte de sus estudios en la universidad sevillana.
La iniciativa partió de Marta Carrillo,
profesora de la asignatura de Cultura Española, quien, tras comprobar el enorme
interés que sus alumnos mostraban por el flamenco durante el curso, contactó
con la Peña Flamenca de la UPO para organizar una actividad que les permitiera
descubrir, de primera mano, la que constituye una de las principales señas de
identidad cultural de Andalucía.
La respuesta de la Peña fue inmediata. En pocos
días se diseñó una actividad dividida en dos bloques perfectamente
complementarios: una conferencia interactiva de carácter didáctico y un recital
flamenco en directo que permitiera a los estudiantes vivir el flamenco no solo
desde el conocimiento, sino también desde la emoción.
La primera parte estuvo a cargo del profesor Salvador
Arjona, miembro de la Junta Directiva de la Peña Flamenca de la UPO y
reconocido divulgador del flamenco, con una amplia trayectoria impartiendo
conferencias y cursos de iniciación tanto en ámbitos educativos como
culturales.
Consciente de que gran parte del alumnado aún se
encontraba en proceso de aprendizaje del español, Arjona preparó una ponencia especialmente
adaptada a sus necesidades. El objetivo era hacer accesible un universo tan
rico y complejo como el flamenco, cuyo vocabulario, terminología y formas de
expresión resultan completamente desconocidos para quienes proceden de otras
culturas.
En el aula convivían estudiantes llegados desde
Japón, Canadá, Alemania, Austria, Australia, India y diversos países de
Hispanoamérica, entre otros lugares del mundo. Pensando en ellos, el
conferenciante incorporó terminología en inglés, apoyó cada explicación con
abundante material audiovisual y acompañó sus exposiciones con ejemplos sonoros
que facilitaron la comprensión de los diferentes palos, estilos, modos
interpretativos, estructuras musicales y formas de baile que conforman el
universo flamenco.
La conferencia despertó un extraordinario interés.
A medida que avanzaba la sesión, las preguntas comenzaron a multiplicarse,
convirtiendo la actividad en un auténtico diálogo entre el profesor y el
alumnado.
Aquella participación confirmó lo que ya había
adelantado la profesora Marta Carrillo: el enorme interés que el flamenco
despierta entre los jóvenes extranjeros. Resultaba especialmente significativo
comprobar cómo estudiantes de culturas muy diversas sentían una profunda
admiración por este arte universal.
En un momento en el que el flamenco sigue buscando
abrirse camino entre buena parte de la juventud andaluza, resultó especialmente
emocionante comprobar que jóvenes procedentes de lugares tan distantes valoran,
respetan y desean conocer una manifestación artística que forma parte esencial
del patrimonio cultural de nuestra tierra.
Pero la jornada aún guardaba una sorpresa mayor.
Tras la conferencia llegó el momento que todos
esperaban: un recital flamenco completo en el que el alumnado pudo contemplar
sobre el escenario la unión del cante, la guitarra y el baile.
Para esta ocasión, la Peña Flamenca de la UPO
reunió a tres jóvenes artistas sevillanos que desarrollan ya una intensa
actividad profesional sobre los escenarios: el cantaor Ricardo Anguita,
el guitarrista Esteban Gallardo y la bailaora Ana Domínguez.
Antes de comenzar cada interpretación, Ricardo
Anguita dedicó unos minutos a explicar al alumnado el origen y las
características del palo que iba a interpretar. Esa breve contextualización
permitió que los estudiantes comprendieran mucho mejor cuanto iban a escuchar y
observar durante el recital.
La primera parte se abrió con unas tarantas,
un cante de enorme profundidad expresiva. Poco después hizo su aparición Ana
Domínguez, luciendo un elegante vestido y un magnífico mantón de Manila que
despertó la admiración inmediata del público.
Con una presencia escénica llena de elegancia y
personalidad, la bailaora fue construyendo un baile de gran sensibilidad,
alternando la delicadeza de sus movimientos con la fuerza de sus desplantes y
dejando al alumnado completamente cautivado.
El recital continuó con unas malagueñas,
rematadas por abandolaos, en una interpretación en la que volvió a
destacar la excelente compenetración entre Ricardo Anguita y la guitarra de
Esteban Gallardo.
El joven guitarrista ofreció un acompañamiento de
enorme calidad, demostrando una madurez musical poco habitual y confirmando la
brillante proyección artística que ya comienza a consolidar.
A medida que avanzaba el recital, los estudiantes
asistían con creciente asombro al espectáculo que tenían ante sí. El sonido del
taconeo, los silencios, los recortes, los desplantes y la fuerza expresiva del
baile provocaban continuas miradas de sorpresa entre ellos. Muchos observaban a
sus compañeros con una mezcla de admiración e incredulidad, conscientes de
estar descubriendo una forma de expresión artística completamente nueva para
ellos.
La ovación que recibió Ana Domínguez al finalizar
aquella primera intervención fue tan espontánea como prolongada.
Después llegó un nuevo bloque dedicado
exclusivamente al cante y la guitarra, en el que Ricardo Anguita volvió a
explicar las características de cada estilo antes de interpretarlo, facilitando
nuevamente la comprensión del repertorio por parte del alumnado internacional.
El broche de oro llegó con un brillante baile por alegrías.
Ana Domínguez regresó al escenario luciendo una
espectacular bata de cola. Desde el primer compás llenó el espacio de luz,
elegancia y desparpajo, desplegando un baile vibrante que transmitía toda la
esencia festiva de este palo gaditano.
Cuando concluyó la actuación, el público respondió
con una larga ovación en pie que se prolongó durante varios minutos. El
entusiasmo de los estudiantes reflejaba con claridad que habían vivido una
experiencia difícil de olvidar.
Al término del acto, la profesora Marta Carrillo
compartía emocionada sus impresiones. Sus alumnos —comentaba— habían quedado
completamente sorprendidos por la calidad de la actividad. Ninguno imaginaba
que aquella clase sobre flamenco se convertiría en una experiencia artística de
semejante nivel.
La conferencia, el carácter participativo de la
sesión y la extraordinaria entrega de los tres artistas hicieron posible una
jornada que superó ampliamente todas las expectativas.
La Peña Flamenca de la UPO quiere expresar su
agradecimiento al Centro Universitario Internacional y, de manera muy especial,
a Marta Carrillo por impulsar una iniciativa que acerca el flamenco a
estudiantes procedentes de todo el mundo.
Actividades como esta contribuyen a que quienes
eligen Andalucía para completar su formación universitaria regresen a sus
países habiendo conocido de cerca una de las manifestaciones culturales más
representativas de nuestra tierra.
Porque el flamenco no solo se estudia: se escucha,
se contempla, se siente y se comparte.
Estamos convencidos de que aquellos jóvenes
conservarán para siempre el recuerdo de aquella mañana en la Universidad Pablo
de Olavide, donde descubrieron que el flamenco es mucho más que una música o un
baile: es una forma de entender la vida y de expresar las emociones.
Ese es, precisamente, el compromiso que mantiene
desde hace años la Peña Flamenca de la Universidad Pablo de Olavide: trabajar
para que el flamenco siga difundiéndose, estudiándose y viviéndose dentro de la
universidad como una manifestación cultural abierta al mundo.
Crónica: Francisco García Rey . (Presiente)

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