martes, 18 de febrero de 2020

Leonor Leal en el ciclo "Las mujeres como transmisoras del flamenco"

En el presente ciclo de las mujeres como transmisoras del flamenco, tuvimos el pasado día 14 de febrero la actuación de la bailaora Leonor Leal, en el salón de actos del CABD, con el guitarrista Alfredo Lagos y el percusionista Antonio Moreno.
 

 
La entrevista inicial nos desveló sus orígenes como una estudiante de baile clásico que queda prendada de los sonidos que salen de la academia de flamenco por la que pasa cada mañana camino de sus estudios de ballet. En su recuerdo queda cómo la libertad expresiva que le permitía el flamenco fue uno de los motivos principales de ese cambio de rumbo tan decisivo en su futuro artístico.

 
Tras su paso por diversas compañías, llegó la decisión de independizarse para no estar atada a patrones y normas impuestas, y ello incluyó su cambio de estética personal (pantalón negro y sencilla camisa blanca), en el cual fue despojándose paulatinamente de todo lo accesorio, incluida su melena, impactante al principio incluso para la propia artista "¡Madre de Dios, cuando me miré al espejo!"), hasta llegar a su imagen actual, tan alejada de la bata de cola y la flor en el pelo.
 



Tras dejar clara su satisfacción por el camino recorrido hasta su momento actual, en la entrevista conducida por nuestra compañera, la periodista Ángeles Cruzado, llegó la amplia exhibición de compás, desplantes y arte extraída de su espectáculo "Nocturno", estrenado en la última Bienal de Flamenco. Los casi tres cuartos de hora que estuvo en el escenario fueron un fantástico continuo que, comenzando por el martinete, fue cambiando de estilo: farrucas, garrotín, soleá, bulería...
 


 
Además del fantástico acompañamiento de Alfredo Lagos, una de las guitarras más destacadas que hemos tenido en la peña, hay que destacar la increíble percusión del reputado intérprete Antonio Moreno. Éste, olvidándose del cajón flamenco, hizo una exhibición de instrumentos y recursos de percusión (¡incluidos los codos!), que en momentos concretos se convirtió en un agitado diálogo con el taconeo de la bailaora. Todo el público aplaudiendo en pie puso fin a una actuación que ha sido sin duda de lo mejor que hemos gozado en este ciclo dedicado a las mujeres flamencas.
 

 
A continuación, vivimos el tradicional rato de convivencia entre aficionados y artistas en nuestra sede de El Entramado, que, como viene siendo habitual,  da a nuestros eventos un atractivo añadido.
 
Salvador Arjona Díaz
Vocal de la Peña

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